Desde autores consagrados, pasando por nombres que son referentes en su género hasta escritores que están renovando el mundo literario, las editoriales internacionales más reconocidas en el campo de la narrativa publicada en español, como Sexto Piso, Las Afueras, Impedimenta y Páginas de Espuma, cuentan en sus catálogos con numerosos representantes de la literatura argentina, entre ellos Andrés Neuman, Samanta Schweblin, Mariana Enríquez o María Luque.
Los responsables de estos sellos -todos radicados en España excepto Sexto Piso que tiene su casa matriz en México- hablaron con Télam sobre cómo se gestaron sus proyectos editoriales, sus ejes centrales y los aportes de los autores argentinos a su fondo editorial.
“Siempre hemos estado muy atentos a todo lo que se publicaba en Latinoamérica, un territorio por el que circulan textos de un gran atrevimiento y voltaje. Luego, nuestros viajes a Argentina favorecieron que tuviéramos más acceso a todo lo que se iba publicando allí y así una amiga nos llevó a una librería, una lectura hasta una autora, esa autora hablaba de otro escritor... Y así hemos ido descubriendo la inagotable cantera de talento de las letras argentinas”, explica Francisco Llorca, responsable -junto a Magda Anglès- de la editorial española Las Afueras.
Enrique Redel, de Impedimenta, agrega: “la literatura argentina es tremendamente atractiva para el público español: la voz, cierta cadencia que tiene que ver con los temas. Aportan un nivel literario muy importante, independientemente del perfil del autor”.
Juan Casamayor, de Páginas de Espuma, señala que desde hace 10 años publican literatura laatinoamericana con dos focos de trabajo: México y Argentina. Destaca las obras de dos argentinas radicadas en el exterior: Clara Obligado, que vive en España, y Samanta Schweblin, que reside en Alemania, de cuya obra “Siete cajas vacías” ya llevan 11 ediciones.
Santiago Tobón es editor del reconocido sello mexicano Sexto Piso, encargado de publicaciones de Ricardo Piglia, María Luque o Jorge Fondebrider, y sobre el eje del sello explica: “la idea fue construir una editorial literaria en un sentido amplio, donde el ensayo sea un género literario más”.